Besar
y acariciar los pies era un placer diferente, inmortal y adictivo. Adoraba la
piel aromatizada, la lencería de encaje lo alocaba y los espejos aumentaban su
deseo. Fantasías que hacen feliz y que matan. Desde
escritores que se masturbaban mientras redactan sus historias, hasta Cleopatra conocida
por los griegos como “la boca de los diez mil hombres”.
La imaginación no comete delitos, se dice asimismo, mientras la observa
correr con esa inocencia que lo cautiva. En unos minutos ella se tropieza y cae
al suelo, él la toma
de la mano y le pide que se pare, al hacerlo la acaricia, evidenciando sus
deseos más ocultos. El peor de sus vicios acabaría
matándolo y revelando su tormentosa vida, llena de sucios apetitos sexuales.
Cuando el placer no tiene límites, la vida deja de tener
importancia. "He ganado la lotería, una niña de tres años que
es tan leal como mi perro y a nadie parece importarle", presume un pederasta condenado a 22 cadenas perpetuas este año, por
abusar de decenas de niños de barrios pobre en Londres.
El gusto por animales, el gusto por los cadáveres, el gusto por el
olor, el gusto por el dolor y el gusto por el estar con más de 3 personas al
mismo tiempo, es solo un poco de lo que el sexo puede ocasionar si no estamos
conscientes de la diferencia entre afectivo, erótico, con perverso y enfermizo.
Las
opciones son infinitas, pero… ¿Lo que le gusta es normal? ¿No es algo
enfermizo? ¿Es algo depravado? Estas interrogantes surgen cuando enfrentamos
sensaciones, emociones y pensamientos que no son usuales en la vida de una
persona.
Que un niño despierte el instinto sexual en lugar
del instinto de crianza, es algo que nunca comprenderé. Una menor de tres años de
edad fue ultrajada de la peor forma por el ahora denominado “Monstruo de
Yurimaguas”, las huellas en el cuerpo de la menor solo indican hasta dónde
puede llegar la perversión sexual de un ser humano. La población pide la muerte
del agresor, pero nada cambiará en ella,
en su inocencia perdida y en sus sueños robados.
Una escena macabra retrata
lo que fue una carnicería brutal, 6 sujetos ultrajaron a una menor en Ayacucho
hasta ocasionarle la muerte. Escenas que superan a los guiones de películas de terror, guiones que no
están diseños para una actuación, sino para la vida real, para esta sociedad
que está enferma. Mientras el agresor
es absuelto y toma tranquilamente su
caldo de gallina en la calle, más niñas, niños y mujeres se atormentan por la
pesadilla que los tocó vivir.
En una
sociedad que no castiga los delitos, no hay otra alternativa que prevenir, de
informar a los menores de edad, de ser conscientes que a la vuelta de la
esquina hay un monstruo al acecho. Es doloroso darse cuenta que la inocencia de
mi sobrina de tres años es la perversión sexual del sujeto que vive cerca de su
casa. Que seis hombres a la vez pueden violar
hasta matar a mi vecina de once años. Que mis amigas pueden terminar en una
maleta descuartizadas por sus parejas y que el esposo de mi prima puede violar
a su propia hija.
Eso pasa y puede pasar
y mientras la justicia no deje el caparazón de tortuga para tomar acciones,
debemos saber que el vivir feliz y en
paz es algo que está muy lejano a nuestra realidad. Sin embargo, todavía
existen personas sin maldad en sus corazones. ¡Búscalos!
Que el sexo y las
fantasías endulcen el café que se nos antoja a cualquier hora del día. Que la
pasión sea el fuego que cobije nuestras camas y que las fantasías solo sean ese
picante necesario para disfrutar de nuestras comidas
Hoy me toca escribir estas líneas y retener los sueños
que aún no son robados. Hoy me toca escuchar melodías que inspiren a creer en
ese amor gitano, andante, libre y apasionado. Hoy me toca disfrutar de los
paraísos que todavía existen en el mundo.
Hoy me toca besar,
reír, disfrutar, hacer el amor y el café
más temprano.
Hoy te toca a ti y a
mí también…
No hay comentarios:
Publicar un comentario