La buena o mala imagen de los
policías se gana con hechos. No es el fruto de un regalo o de la publicidad si
es buena y no es consecuencia de una maldición o de un castigo si es mala. Los
ciudadanos y ciudadanas saben, por ejemplo, si la policía local es amiga o
enemiga, si le ayuda o le extorsiona, si está ahí para mejorar el
funcionamiento de la ciudad o para complicarle la vida a la gente. Y lo sabemos
por los comportamientos de sus agentes.
En nuestra ciudad por disposición
del Ministerio del Interior, la Policía Nacional viene realizando mega operativos
por día, donde decenas de conductores de vehículos son intervenidos por
infringir el reglamento de tránsito. ¿Pero quién sanciona a quién cuando los
infractores son los agentes policiales? Para caerse de espaldas, todos los
lunes, el coronel Teobaldo Torrejón Peña, jefe de la Dirección Territorial de
San Martín se reúne con el personal policial y ofrece conferencias de prensa
para dar a conocer los logros que vienen obteniendo en las intervenciones
policiales, a donde acuden más cerca de doscientos efectivos, quienes dejan mal
estacionados sus motocicletas, esto sucede en la cuadra doce del jirón Alfonso Ugarte
donde está ubicado el local de Radio Patrullas y son los mismos custodios del orden que cometen
infracciones en el frontis de la sede del Escuadrón de Emergencia 105. (H.A)
Cada vez que hay esas reuniones
se puede observar hasta cuatro filas de motocicletas en el frontis del local
policial y en calles aledañas hasta dos filas, situación que genera caos
vehicular por casi 45 minutos. Estas actitudes no son afirmaciones tomadas a la
ligera, son acciones a vista y paciencia de toda la ciudadanía, quienes optan
por tomar fotografías y desprestigiarlos en las redes sociales. ¿Quién hace
algo?, hasta el momento nadie, los policías son los dueños de las calles y
ellos hacen lo que les viene en gana.
Sorprendentemente el día de ayer frente
a las instalaciones de la RENIEC Tarapoto, la policía sancionó al personal de
esa dependencia por estacionar sus motocicletas en zonas reservadas, pero a
pocos metros de ahí se ubica el local de la Unidad de Servicios especiales de
la PNP donde los mismos policías estacionan en zonas reservadas y a estos
“implacables policiales” no les imponen papeletas.
Infracciones policías sin
sanciones, coimas, sobornos, relajo y pasatiempo mientras cumplen sus labores.
¿Lucro o vocación policial?
Ante esto la ciudanía demuestra
su desazón, actuando con sus propias herramientas, en Lima, por ejemplo, cansados de “algunos
malos elementos” de la Policía Nacional, un ciudadano decidió grabar con
una cámara escondida a efectivos del orden en San Martín de
Porres y Comas, quienes en
lugar de actuar conforme a la ley, lo que buscan es una coima.
“Habla, tú dirás”, “eres
el elegido del día”, “chorreale nomás, ¿cuánto vas a dar?”, son algunas de
las frases que utilizan estos efectivos.
Cabe precisar que el conductor
tampoco contaba con SOAT, registro de propiedad ni licencia de conducir.
Sin embargo, luego de una corta
negociación con el efectivo, donde tuvo que pagar S/.10. 00, pudo seguir su
camino sin ninguna sanción. (RPP Noticias)
Pensé en la imagen que ofrece la
policía local. No la de un estamento que te ayuda, que te protege, que cuida de
ti, sino la de un grupo de personas que está al acecho de la menor ocasión para
extorsionarte, para multarte, para hacerte la vida imposible.
El prestigio o difamación dimanan
directamente de nuestras acciones profesionales, sin perjuicio de que
determinadas campañas puedan favorecer relativamente la imagen; pero la
ciudadanía es inteligente y sabe discernir perfectamente a partir de los hechos.
La etiología de esta enfermedad, porque
la considero una patología grave, que daña a nuestra sociedad, radica desde mi
punto de vista, en dos factores fundamentales: carencia notable de formación y
falta de valores.
A partir del día de hoy comienzan
los operativos y todos debemos respetar las normas como
buenos ciudadanos y prudentes en el volante. Tengamos en orden, su licencia,
tarjeta de propiedad , SOAT y casco. No incrementemos los abusos por parte de
la policía, no alimentemos los deseos de coima. En vez de alertar a los amigos
sobre los lugares de batidas y escapar de ellas, mejor tratemos de tener los
papeles en orden. Las cartas sobre la mesa, traen mejores beneficios.
Sin duda hay efectivos policiales
por los que vale sacarse el sombrero por su profesionalismo y vocación, pero
tengamos en cuenta que la imagen de estos mismos están siendo vulnerados por
actos negativos, lucrativos y falta de valores. Los sobornos y la coima no
existieran, si la ciudadanía no diera paso a ello, sino fuéramos nosotros quien
aceptemos o en algunos casos insinuemos.
¿A la policía se la respeta?
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