Algunas
personas se ruborizan, tiemblan, sudan y hasta se excitan sexualmente. Yo lo
sentí por primera vez en mi habitación cuando escuché en la radio “Ando como
hormiguita” de Silvio Rodríguez, la melodía produjo un escalofrío que recorrió
toda mi columna vertebral, acelerando mi corazón hasta dejarme sin oxígeno.
La
subida y bajada de una montaña rusa, el sabor de un chocolate, la punta de los
dedos sobre tu cuello o el aire de su boca en tu oído. La vida está llena de sensaciones
que liberan nuestro cuerpo. Algunas pueden ser fuertes y bruscas, otras más
suaves y alegres… en gustos y sonidos, no hay reglas.
En
el trabajo, en el baño, en el gimnasio, en el restaurante, en el supermercado,
en el carro, corriendo, paseando al perro, en tu computadora, con tu celular o
en algún bar por la noche trabajo, en cualquier lugar puedes sentir cómo tu
corazón empieza a acelerarse, tu cuerpo se calienta, comienzas a sudar y
experimentas cierta excitación sexual. Aunque lo parezca, esta situación
solo es una sensación excitante que nos eriza la piel y que sucede cada vez que
escuchamos una de nuestras canciones preferidas.
¿La
música puede provocar una reacción tan poderosa como la del sexo? Las
reacciones en el ser humano varían y todo depende de cuán conectado te sientas
con la melodía, si genera familiaridad y sorpresa, tu cuerpo puede conectarse
con el sistema nervioso y llegar a tener reacciones orgásmicas, este proceso
provoca la liberación de hormonas, las mismas que se ponen en funcionamiento cuando hacemos
el amor.
Los
escalofríos, la piel de gallina, las ganas de llorar, la excitación sexual… el
orgasmo de piel, son las sensaciones que experimentamos cuando escuchamos una
melodía determinada.
La
música emociona tanto que se puede sentir físicamente. El fenómeno está
estrechamente ligado a nuestras propias experiencias vitales. Es por eso
que una canción que nos marcó por alguna circunstancia puede hacerse
orgásmicamente adictiva.
Así
pues, la próxima vez que alguien te pregunte por qué escuchas tanto una
canción, podrás decir que es para poder sentir cosas que ellos jamás
sentirán… Ponte los auriculares y disfruta al máximo, tu cuerpo te lo
agradecerá, porque cuando la música te toca, te toca ¡BIEN!
Con
música y sexo, no se me antoja nada más…. ¿Me dedicas una canción?
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