Busco cualquier escondite para poder disfrutarlo con
tranquilidad. Sin miradas curiosas, es mejor. Termino totalmente sucia, me
embarro todo, pero eso no importa, porque nadie me quita ese sabor tan
delicioso de mi boca. Lo puedes sentir de todas las formas, mientras más
creatividad tengas, el goce es más pleno. Caliente o frío, entero o a medias, a
solas o en grupo. Yo prefiero chuparlo y dejarlo sin nada, así es mejor…
En esta temporada abundan y no sabes qué hacer con
tantos. El calor los termina malogrando y cuando están botados en el suelo,
nadie los quiere tener cerca, por eso prefiero acabarlos todos, sin dejar
rastro. A veces cuando ya no tengo ninguno de reserva, trepo a la casa de la
vecina y me llevó un par o más, a ella le gusta compartir y a mí, disfrutarlo.
Me encanta… ¡Es delicioso!
Mientras escojo los mangos me doy cuenta que existen
muchas variedades en el mercado y su precio es accesible para todos. Yo prefiero
los que me regala mi tía, son frescos y bien amarillitos, los pongo en la
refrigeradora y en un par de minutos son excelente medicina para calmar la sed.
El calor que está por alocarnos se esfuma y la felicidad vuelve al cuerpo.
Contiene mucho complejo B y mucho fósforo, que ayuda
principalmente en la formación de los huesos y los dientes; también es
recomendable para que el cuerpo produzca proteína para el crecimiento y
conservación. Además, es ideal para combatir el sobrepeso ¡Esto es magnífico!
Ahora entienden por qué me encanta
chuparlo.
Mientras corro a recoger mangos de la casa de mi
vecina, mi primo me grita: “chúpame, chúpame hasta que salgan pelitos… ¿Qué
es?” Mientras me sonrojo, él me lanza un mango en la espalda y me dice entre
risas: “el mango pues, mal pensada”. Entre
carcajadas utilizo el último mango en mal estado para lanzarle por la cabeza.
Están en plena temporada, los encuentras en todos
lados, desde tu vecina hasta en el mercado. Los precios varían según la calidad
y variedad y en otras ocasiones según la voluntad de tu vecina o la necesidad
de deshacerse de ellos.
¿Cómo comerlo? puedes pelarlo, abrirlo y cortarlo o
simplemente chuparlo. No nos interesa la cáscara exterior, así que puedes
deshacerte de ella. La encuentras con facilidad en los puestos de los mercados.
Gracias a su sabor peculiar y exquisito, es considerado el rey de las
frutas tropicales.
Los beneficios que la naturaleza ofrece al cuerpo y a la salud sexual, son infinitas. Existen alimentos
que están catalogados como afrodisíacos y actúan como aliados para prolongar el
placer en la cama, tal es el caso del
mango, que no solo es buen antioxidante, sino también ayuda a disfrutar
el orgasmo de quien lo disfruta.
Calentarse en la cama ya no será un problema si
consume mango, ya que incita al cuerpo a producir estrógeno, hormona sexual esencial
para no quedarnos con las ganas. Además es rica en vitamina E, que es esencial para la intensidad viril del hombre.
¿Mito o realidad? No es necesario hacer magia para
poder gozar de los atributos sexuales de ciertas frutas y verduras. Estar sexy
es más fácil de lo que te imaginas y lo mejor es que el tesoro lo tienes más
cerca de lo que te imaginas. En esta temporada en la selva está abundando el
mango, así que aprovecha, que tu estrógeno te lo agradecerá…
Son deliciosos y poderosos y juntos conforman la dieta
del placer. Es hora de prepararnos para la hora del amor, aprovecha lo mejor de
la naturaleza y triunfara en el ring de las cuatro perillas, que de a dos se
disfruta mejor.
Verdaderos
manjares para el paladar. Pócimas exóticas que seducen y proclaman una noche de
pasión. No sé ustedes, pero a mí me encanta chuparlo... ¿Un manguito más?
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