Hacer el amor sobre
un lienzo y llenarse de pintura. Obras de arte a base de sexo y orgasmos.
Desenfreno de amor de lo más original y pasional que captura un momento: el
acto amoroso pictórico.
Los pinceles
acarician y van mojando cada centímetro
del cuerpo. Este juego es de dos, si quieres, de más. Las emociones estallan
mientras van pasando las horas, hasta llegar al punto de quiebre, a ese clímax
que solo él sabe llegar, es ese camino pedregoso, incierto, pero mágico, que
nos vuelve locas.
No son gente anónima
elegida al azar, no son personas adineradas y de abolengo, solo son mujeres excitantemente
bellas, profundamente apasionadas y románticamente dulces, elegidas por el
artista para inmortalizarlas, no una, sino varias veces.
Las musas en el arte
son aquellas mujeres que inspiran a los artistas, para pintarlas, esculpirlas y
escribir poemas sobre su cuerpo. En la antigüedad eran las diosas predilectas
para el arte y la cultura.
Cuenta la historia
que en la antigua Grecia cuando un gran hombre se inspiraba, era por obra y gracia
de las diosas, bellas mujeres con poderes inimaginables. Con el paso de los años, las musas se
encarnaron, encontrando sus rostros en las mujeres más bellas de la época, sin
duda eran las más sensuales y enigmáticas. Estas mujeres representaron para muchos
artistas su razón de hacer arte, y por esta razón los acompañaron en más de una
forma, a veces más de la cuenta.
Hace unas horas el
placer se apoderó de mí, el arte volvió a llenar de pasión mi vida. Trazos,
dibujos, imaginación que sobrepasa cualquier límite y puestas en escena, que sólo
pueden topar los corazones más nobles, porque son a ellos a los que es difícil
llegar.
Tarapoto se
convirtió en una orgía de colores, cuadros que reflejan belleza pura e
inocente. Seis artistas que embriagan de locura a más de uno y el arte que nos
recuerda que aún existe vida, que estamos a tiempo de vivir y sobre todo, que
el amor existe, y por qué no, el sexo también.
Me emociona darme
cuenta que en un país con sistema patriarcal, en donde un gran porcentaje de
machismo aún invade nuestras calles, nuestras casas y nuestras vidas, todavía
podemos creer en ese mundo mágico, llamado arte. El cuerpo casi desnudo de una
nativa amazónica, la mirada penetrante o las curvas casi celestiales de una
mujer, son el reflejo de esa inspiración que podemos lograr en hombres y en
mujeres, hipnotizados por nuestra cultura y por la vida, que late dentro de
nuestros corazones.
¡Irónico! “Las
mujeres deben ser sostenidas por el cuello“, replicó Picasso en un tono
sarcástico, sin embargo, fue torturado por el amor de ellas y sostenido del
cuello más de una vez. Gozó de la compañía de muchas damas hermosas a lo
largo de su vida. La mujer que inspiró a este artista fue Marie-Thérèse
Walter, ella motivó muchos de los cuadros de Picasso. Cuatro años después
de la muerte del artista, se ahorcó.
Da Vinci fue
inspirado por Lisa Gherardini, una bella joven, para desarrollar su tan conocida
obra "La Mona Lisa" o "Gioconda". El pintor surrealista Dali,
también tenía una musa, que se llamaba Gala (Helena Diakonova) y estaba muy
enamorado de ella. Y el artista pop, Andy Warhol plasmó
a Marilyn Monroe en uno de sus cuadros más famosos de Pop Art.
La pasión que tiene
muchas formas de expresarse, sin duda es el arte. Así que, invita a la musa, no
sólo a visitarte, sino a quedarse un rato, a tomar un café o la vida, junto a
ti.
Píntame tu amor en
un lienzo, llena mi vida de pasión y ámame con locura. Porque la vida como el
arte, no tiene definición ni límites. Es el infierno perfecto para pintar el
fuego y describir el dolor.
Me volveré una musa
y sentiré el calor de tus pinceles, que recorrerán cada parte de mi cuerpo y
cada espacio de mi rostro imperfecto. Cada color desbordará mi alma y pondrás
un naranja en mis pechos desnudos, un poco de azul a mis pies, un puntito rojo
en mi ombligo y uno que otro amarillo por la curva que se desliza por mi
espalda.
Hazme inmortal con tu lienzo de amor…
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