Algunos declaran su
profesión amatoria y se quedan más frescos que un político después de endosarle
una falsa promesa a la ciudadanía. Yo, sin embargo, aunque no aspiro a un
sillón en el palacio de gobierno, me veo obligada a mentir muy a menudo. Un par
de gestos pusieron en evidencia una personalidad con experiencia social.
Simpático y educado, sin pasar la línea de lo estrictamente cortés. Al cabo de
unos minutos, la abuela de Linda, se vio envuelta en él.
Él dice ser exclusivo
“para mí todas son unas reinas y debo darles todo… y cuando digo todo es lo
mejor de mí y más. Por eso, una mujer que me prueba, es poco probable que no me
vuelva a llamar”.
Nunca está solo,
pero usualmente duerme solo. Gana para invertir Su mundo es el gimnasio, se cuida la piel y
las manos, hace reflexoterapia, come sano y gasta mucho en perfumes y ropa.
Ellas, las señoras estupendas, dan un paso y tropiezan con diez ejemplares del
otro sexo, dispuestos a dejarse pisotear por sus tacones de aguja.
Ellos, arman a su alrededor una telaraña poderosa con
el objetivo de atrapar a su víctima. Se vuelven en inocentes criaturas, su
actuación es tan perfecta que generan un despliegue grandioso de la telaraña,
aceptan regalos, adulaciones, salidas costosas, motocicletas, vehículos.
Mentiras de todo tipo para fascinar, encandilar y atrapar a su presa. La red o
malla invisible les sirve para el logro de su objetivo perverso: dominarla,
asfixiarla, poseerla en todos los sentidos y privarla emocionalmente de su
vida, de su libertad y dinero. Cuando la
billetera esté vacía, ellos saldrán de su propia telaraña y dejarán la presa
intacta para el basurero.
No debe ser fácil
para un hombre estar con varias mujeres o simplemente estar bien predispuesto para
que todas caigan atraídas a él. Las mujeres tenemos la posibilidad de fingir un
orgasmo, pero un hombre, no. Sin motivación, sin una cuota de sentimiento o
piel mínimamente, no se puede estar con distintas mujeres y siempre cumplir.
Ellos también sufren, aunque a menudo utilicen su cuerpo como el templo divino
para adulaciones materiales innecesarias.
“Se convirtió en el deseo más intenso, lo que
queríamos era que el día pase rápido para encontrarnos nuevamente, apasionados
y enloquecidos” Era una noche de calor abrazador de amor incontenible. Solo los
dos cuerpos querían sentirse una vez más. Aunque como todo en la vida nada era
perfecto ni eterno. Así Gabriel se hipnotizó con la mirada de Anita, tan tierna, que sin querer lo violaba
celestialmente.
La escena es un ring
de box, la gente está ansiosa por conocer la próxima jugada, el próximo golpe.
Se callan, parece que todo es para siempre. El juego no es de uno, es de dos,
cuatro, ocho y más…
He descubierto que estos “patitas” nunca están
comprometidos, siempre quieren tener una novia, aunque sea de mentira. Jamás
hablan de su vida familiar, su frase popular es: “plata y mujer nunca me
faltan”. Siempre tratan de convencer que
son fieles. Relacionan siempre el amor con la lealtad y no con la infidelidad.
Una mujer mayor
siempre aparece en sus vidas, tienen una obsesión por los ojos, los pies, las
piernas, los detalles. Su amor viene con sentencia, y no sé de dónde sacan
fuerzas, pero cumplen con todo su repertorio amatorio y el floro es único,
aunque siempre repiten la estrategia.
Mientras ellas
desgranan el rosario completo de sus frustraciones sentimentales, ellos se
pasan la noche entera intentando tirárselas. Algunos aterrizan en una de esas
discotecas que frecuentan las cuarentonas despechadas, con sus escotes asesinos
y con una fila de chibolos que quieren levantar esos lotes, por pasión, por
experimentar o simplemente porque la vida les trato mal y tienen que recursearse
un poco más y ellas, las tías, son expertas en esto.
Es maravillo poder
detectar y oler al perverso inmediatamente, a mí, nunca me ha fallado esa
intuición. Es la única forma de no quedar atrapada en esa telaraña invisible, para
no morder los anzuelos dorados y maravillosos, ni caer en el objetivo de ser
engañadas, para después ser dominadas y sometidas a muerte y saciar la propia
necesidad de “comer”.
Si alguno de tus
amigos de la noche a la mañana tiene una amiga que lo tiene al día y como
muñequito de torta, con motocicleta último modelo incluido, ten por seguro, que
ella, la tía, ya puso las garras en él. Por cierto, él es solo víctima
emocional, la que paga es ella.
El árbol florece, la
experiencia enseña y el amor perdura, para todo lo demás, existe mastercard….
No hay comentarios:
Publicar un comentario