Díganme si no les ha pasado, están sumamente enamorados
de alguien que acaban de conocer y cuando te preguntas ¿Por qué me gusta
tanto?, dices: "Es que tiene ese algo". Es
acaso que en tu burbujita de amor en la que te imaginas una vida entera con tu fulanito, no se te
pasa por la mente que sólo pueda ser una aventura y ¡ya!. Así es, desinflo tu
globo con un alfiler. Eso está de moda, en muchos y muchas, las relaciones
exprés.
Mientras
pido una pizza y llega en cinco minutos, calientita y riquísima, me pongo a
pensar en la similitud que tiene éste pedido, con los hombres actuales,
aquellos que no comprometen nada, más que un sencillo de inversión para poder
llevarte al rin de las cuatro perillas y que tú, sí, óyelo tú, ilusa, terminas
comiendo el pedido del delivery. Casi, casi, como la pizza que me estoy empujando.
Y
así, vivimos con modernidad, con tecnología de punta, con floro agudizado por
mensajes de textos y whatsapp, con algunos corazoncitos incluidos para que sea
más romántico. Hoy no vivimos, hoy gozamos, como si el mundo se va a acabar
mañana.
Se
cambia a la gente, como se cambia de celular y éste se cambia aunque funcione, porque el nuevo tiene
más aplicaciones y hace más cosas.
No
somos tan libres como creemos. Los mandatos sociales nos predisponen
fuertemente. Tenemos distintas formas de pensar, gustos, estilos de
consumo y estilos de vinculación.
Todo lo
que vivimos hoy, es lo inmediato,
lo “exprés”, lo rápido y fácil, de la misma manera funcionan las
relaciones. Si no funciona a la primera, creemos que lo mejor es decir adiós,
darse la vuelta y buscar a otro u otra que lo sustituya.
Las relaciones
exprés, son agradables y breves, no hay que hacer grandes esfuerzos, su
éxito depende en que no hay reglas, no hay amor, ni compromiso. La conveniencia
es lo sexual y pasional. La aventura, es lo único que cuenta. Se evalúa con la
mente clara y no con un corazón cálido. Si se advierte algo no negociado y que
no le interesa, ha llegado el momento de seguir el viaje.
Una
relación exprés, es la encarnación de lo
instantáneo y lo descartable. Donde nadie se permite una emoción y donde nadie
se conmueve.
Hay una
tendencia creciente a las relaciones exprés, son ocasionales, sin compromiso,
sin demasiados planteos. Te da el privilegio de estar libre, pero con comida de
casa, de vez en cuando.
Existen
dos diferentes tipos de relaciones exprés:
1)
Te amo por dos días: Claro, si tienen suerte y son dos días
y no unas horas. Quizás exagero o tal vez no. He conocido tantas personas que
juran estar enamorados de Fulano o Sutana y cuando estos se juntan, su relación
no dura más que unos días. Algunos terminan con "ay, no, era idiota, yo
creí que era diferente" y es porque ni el tiempo se dan de conocerlo.
Mayormente este tipo de relación exprés, es la que nace del "amor a
primera vista".
2)
Yo no sé mañana: Bueno no se me ocurrió otro nombre,
pero éste es más realista, son relaciones más ocasionales y sin compromiso,
como dicen aquí "vacilones". Uno sabe en qué tipo de relación se mete
y que es lo que está aceptando, a veces no es necesario decirlo, pero siempre
existe quienes no pueden afrontar este tipo de relaciones o se terminan por
"enamorar" e intentar mantener consigo a la otra persona. Esto puede
resultar peligroso y dejar a alguien con
las ilusiones rotas. Muchas veces, este tipo de relaciones está ligado con las
relaciones "sexuales".
Bien, podría abarcar mucho
de ambos tipos de relaciones según mis "criterios", pero eso lo dejo
para ustedes. Hace ya algunos años he tenido un par de "relaciones
exprés", según mis cálculos, uno de cada tipo. En el primer caso, no juré amor, porque no usaba esa palabra, por
mucho decía “me gustas mucho”, con eso la relación duraba dos semanas, por lo
mucho. En el segundo caso, fueron besos y arrumacos con un "amigo de mi
amigo", que también fueron por una semana tal vez, luego me enteré que el
chico tenia novia y pues no... ahí si no.
Las relaciones efímeras son
un bálsamo para algunas personas y para otras no. Todas las
relaciones son efímeras, sólo el tiempo logra que no lo sean más.
En gustos y colores, todo
es divertido. Hay tendencias que endulzan y embriagan. Hoy existen más hombres
y mujeres que resultan disfrutando del delivery, de la comida rápida, aquella
que es deliciosa, que nos deja satisfechos. Pero, quién sabe, en unos años nos
caiga mal.
Un
poco de kétchup por favor, el exprés está por llegar…
No hay comentarios:
Publicar un comentario