AKRA

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lunes, 7 de abril de 2014

Travesuras de la niña mala

Ricardo y Lily comienzan una historia de amor que, en vez de durar lo que duran los amores a esa edad, se convertirá, al menos para él, el “niño bueno”, en el amor u obsesión de toda su vida por ella, la “niña mala”.

“La niña mala” permaneció como un paradigma del egoísmo y sobre todo del arribismo, la “niña mala” significa una clara inversión del código machista dentro del mundo social, pues vemos a un hombre completamente sometido a la voluntad de una mujer.

La frases utilizadas por Vargas Llosa en ésta obra,  van revelándose en la vida real: “me dejó hecho una noche por muchos días”, “se dedicó a mí en cuerpo y alma”,  “Se me quedó mirando con una carita de mosquita muerta”. ¿A qué me refiero con la  realidad?, claro está, mediáticamente la exposición casi protagonista de la Ciudadana Heredia en las repetidas apariciones sociales.

Hay un cierto aroma a perfume de mujer cuando el manejo del movimiento político se hace y se  deshace, presentándose a Nadine en un liderazgo natural, en donde ser “calzonudo” no tiene importancia, desde el punto de vista de Humala.

Así como la novela de Vargas Llosa, donde se presenta una relación tormentosa y enfermiza de dos amantes  durante cuatro décadas  con el trasfondo de los tumultuosos cambios políticos y sociales que se vivieron en la segunda  mitad del siglo XX.

Trasladándolo a nuestras páginas amarillas del Perú, se plasma  varios sucesos abruptos, violentados y que hasta fueron decisivos para la política peruana en nuestro gobierno, creo que pedirle a la Ciudadana Heredia que respete ciertos ámbitos y límites no es machismo, es respeto mínimo por el orden político, legal e institucional. (U.M)

¿Cuál es el punto?,  que SÍ tenemos un problema con Nadine, pero que se termina dando  rienda para que ella quiera victimizarse. Como Toledo que hasta ahora se cobija y defiende de todos sus atropellos diciendo que es víctima de racismo, por ser cholo, y  sigue  rebosante, campante como él mismo sabe hacerlo. Bueno, si de pesca exitosa hablamos, la misma coartada le funciona a la Ciudadana Heredia con el machismo, Nadine no es sólo un problema, a estas alturas del gobierno, es EL problema.
Fue un suceso en el que nuestra “niña mala” ha causado polémica en Chile, causando críticas en las redes sociales, salió a la luz su tan antojoso protagonismo, recibiendo por enésima vez honores que no le corresponden.

En “Travesuras de la niña” mala convergen cuatro conceptos que Mario Vargas Llosa subraya como capitales del novelista francés: violencia, rebeldía, sexo y melodrama. La ambición de la niña mala, su necesidad de escala social se va fraguando con la misma hechura de una personalidad enormemente magnética, imán que lo tiene instaurado Nadine en su vida personal, política, amorosa y en sus ambiciones claramente notorias, que a un futuro podría no sólo ser un ideal sino una realidad.

Hay quienes confundimos el término “Sensatez” con “Sometimiento”. ¿Hasta cuándo Cornejo estará como Primer Ministro?, será hasta cuando le dé la gana a la primera dama. Nunca como ahora las palabras “Primer Ministro”, “Gabinete”, “Ejecutivo” han sonado tan vacías.

Es normal que no respeten a Ollanta quienes nunca apostaron por él, pero quienes sí votaron por él creyendo que de ganar las elecciones, él sería quien gobernaría el país, simpatizantes que en su mayoría se localiza en el sur del país, y donde actualmente la popularidad de Ollanta ha disminuido a un 13 % , eso es totalmente claro, de una apocalipsis que ya se venía venir.

De aquel Humala que convocaba a los peruanos a cambiar algunas cosas, no queda nada. Lo que se ve ahora es a un hombre inseguro, un presidente usurpado, una sombra, un modo en silencio.

Ante un Perú canceroso, los que se volvieron Humalistas ante la posibilidad de que Keiko llegáse al poder  es para tener una república de todos, que los trabajadores volvieran a tener voz, que los problemas fueran atendidos y solucionados. De eso se trataba los cambios que Humala juró realizar, nada del otro mundo en realidad. ¿Dónde están?, su 80% centrado en las polémicas causadas por la señora Heredia, generando la devastación política.

¿Se sentirá triunfante Nadine?, que en sus últimas intervenciones sólo mostró su grosera intromisión de una persona sin cargo oficial. Los peruanos están cansados de los excesos de la primera dama, de su amor por la figuración, de su indiscreta manera de ambicionarlo todo.

Son las Travesuras de la niña mala Nadine que está causando cáncer político. El pueblo eligió a Ollanta para que hiciera los cambios que prometió hacer solemnemente, el pueblo no eligió a Nadine Heredia.
Si el Perú fuera una telenovela de mal gusto, Nadine sería la exitosa intrigante que llegó a la cima pisoteando derechos ajenos y duplicando los propios. Felizmente todavía el Perú no es una telenovela, no nos importa que manejen un “Gobierno en Familia”, que sea la “Pareja Gobernante”, la “Señora Protagonista”, de pretender ser “Embajadora de todos los intereses”, cuando lo que le interesa son propiamente los suyos. (C.H).

Necesitamos cambio en el Perú, no telenovelas repetitivas y cansadas.


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