El fin de año despierta erotismo
y pasión y más de uno se prepara para cerrar con broche de oro el año viejo. En
esta velada todo se enciende como una fiebre emotiva a los encuentros más íntimos.
Sobrevivimos al cambio
climático, superamos los problemas y otro montón de profecías que pronosticaban
el fin del mundo. Somos invencibles. Este 2018 hay que pensar en cosas buenas, riquísimas
y calientes. Es un calendario entero en
blanco que espera que lo llenemos. Pero, ¿con qué?: con sueños y metas
descabelladas. Lo descabellado es lo más rico y trae consigo experiencias de
las que nunca te arrepentirás.
Si tuviera que definir el
2017 sería, en definitiva, el año de las “Revoluciones, torbellino de
decisiones y pasiones”, que así como me hicieron tocar fondo, me elevaron hasta
la parte más alta del cerro, casi, casi, por las nubes. Y aquí estoy vivita y renovada.
“Que nadie te quite lo
bailado”, porque a pesar de las metidas
de pata y la larga lista de errores, estamos vivos y con todo un álbum lleno de
experiencias, recuerdos y presencias, que forman parte del interior, de esa
parte que quiere que el próximo año sea mejor, que sea multiorgásmico.
No hay nada mejor que
saltarte las reglas y hacer lo que te dé la gana, por eso es importante cada día,
cuestionarnos todo: ¿Me gusta que me muerdan cuando me besan? ¿Me opero las
tetas? ¿Bajo de peso? ¿Es momento de casarme? ¿Tener hijos es buena idea?, hay
muchas, muchísimas preguntas que hacerse y más respuestas que las encontrarás
viviendo, ¡solamente viviendo! Haz el amor y grita, grita a la vida, al amor y
a todo lo bueno que está por llegar.
Abraza, besa, grita, prenda
las luces, desordena las sábanas, prepara la tina, destapa el vino, utiliza las
rosas, estrena lencería, despide tu noche vieja y da la bienvenida a las 365
experiencias que te quedan por vivir.
¡Sal de la monotonía!, ¡haz
algo descabellado!, inicia tu 2018 con locura. Decide ser feliz siempre.
Decreta que el amor perdurará en tu vida los 365 días del año. No eches la
culpa a la tanguita roja si cupido no te flecha, las cábalas son eso, solo
cábalas, no importa si es roja, blanca, amarilla o verde, lo importante es
recibir las primeras energías del año nuevo en paz y con ganas, con muchas
ganas…
Faltan tres días y yo
espero con ansias desatar las más divertidas pasiones en la noche vieja y
esperar el nuevo año con o sin la tanguita roja, no importa cómo, sino con
quién….¿tú qué opinas?
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